Todo el mundo busca la risa. No se porqué. Hay veces que llorar es más educativo. Llorar enseña que hay cosas que el mundo te niega y no merece la pena pedir. Llorar ayuda a superar el dolor y es un método para llamar la atención cuando necesitamos que los demás nos ayuden.
Sin embargo, la risa es percibida como un aliciente en la vida, como algo que nos la hace más fácil, cuando en realidad nos engaña y en ocasiones suele ser hasta percibida como un signo negativo de nerviosismo o de escasa habilidad social.
En la vida es normal llorar mientras te das cuenta de que tu vida no sirve para nada e intentas buscar la mejor forma de acabar con ella sin sufrir dolor ni agonía. Sin embargo, ese dolor tiene un fin, el fin de darte cuenta de que las cosas tienen fin, de que, aunque tu quieras que sigan, en ocasiones se acaban.
Merece la pena llorar. Todo va a peor en mi vida, pero yo antes lloraba como un calamar y ahora me río de todos los que compraron el peluche por 1$.
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